Cronista escocés, nacido (según se sabe por la evidencia contenida
en sus escritos) durante el reinado de David II, hacia mediados del siglo XIV.
Se conjetura que fue pariente de Alan de Wyntoun, casado con la heredera de
Seton y representado hoy día por el conde de Eglinton. Se ordenó
canónigo regular en el priorato de San Andrés y antes de 1395
fue nombrado prior del antiguo monasterio de Lochleven, en Kinoss-schire, siendo
esta una casa que permaneció sujeta a San Andrés durante más
de cuatrocientos años (véase LOCHLEVEN). En su “Critical
Essay” (1729), Innes destaca que el archivo notarial del priorato de San
Andrés contiene varias actas e instrumentos públicos de Wyntoun
en su calidad de prior de Lochleven, que abarcan de 1395 a 1413; no se tiene
evidencia sobre cuánto tiempo permaneció en funciones después
del último año ni sobre la fecha de su muerte. Por petición
de Sir John de Wemyss (antepasado de los condes de Wemyss), a quien Wyntoun
menciona como un amigo íntimo, fue que emprendió la “Orygynale
Cronykil of Scotland”, cuyo título, según explicación
del propio Wyntoun, se debe a que comienza con el principio de las cosas, es
decir , la creación de los ángeles, y no a que proceda de su pluma.
No se sabe cuánto tiempo tomó compilar el trabajo pero el hecho
de referirse a Roberto, duque de Albany, como persona ya muerta demuestra que
fue terminado después de septiembre de 1420. Al ocuparse de su parte
final, el autor ya se considera un anciano, según se deduce del prólogo
del noveno libro, y es probable que no viviera mucho luego de terminarlo. Las
diferencias entre un manuscrito y otro demuestran que la obra se revisó
y corrigió con frecuencia, seguramente por parte del propio Wyntoun.
No se imprimió la crónica sino hasta 1795, editada del manuscrito
real del Museo Británico, con una valiosa introducción crítica
de David Macpherson. Sin embargo, se omitió casi un tercio del original,
restablecido por Laing en su edición de 1872, dentro de la serie “Historiadores
de Escocia”. Laing describe los nueve manuscritos conocidos y desde entonces,
la Scottish Text Society imprimió una nueva edición de los manuscritos
Cotton y Wemyss, con las variaciones de los otros textos. Debe mencionarse que
una parte importante de la crónica pertenece a un autor desconocido,
quien la envió a Wyntoun para que la incorporara en su propia narración.
Ambas partes están escritas en versos octosilábicos rimados, de
fácil lectura, por lo cual su valor no es sólo histórico
sino también poético. Andrew Lang acredita a Wyntoun “un
rasgo del espíritu crítico que muestra en sus controversias con
genealogías falsas”, pero Mackay es más elogioso al señalar
que comprende la importancia de la cronología, la cual es maravillosamente
exacta en lo que a fechas se refiere, considerando el tiempo en el que fue escrita.
Así, el trabajo tiene un valor real como primer intento de historia científica
de Escocia y no lo es menos en lo filológico, pues está escrito
en escocés vernáculo y no en una lengua muerta (como ocurre con
prácticamente todos los trabajos de coetáneos ilustrados). Como
poeta, Wyntoun difícilmente merece un alto rango, y ciertamente no iguala
a su antecesor Barbour, el padre de la poesía escocesa. El estilo de
la narrativa, si bien rimada, es más bien prosaico, aunque algunas de
las descripciones son vívidas y muestran un dejo del verdadero espíritu
de la poesía.
Wyntoun's Oryginale Cronykil of Scotland, con notas, glosario,
etc., ed. MACPHERSON (Londres, 1795); la misma, ed. LAING para The Historians
of Scotland (Edimburgo, 1872); la misma, ed. AMOURS para Scottish Text Society
(Edimburgo, 1902-1913); LANG, Hist. of Scotland, I (Edimburgo, 1900), 296; INNES,
Critical Essay on the Ancient Inhabitants of Scotland, II (Londres, 1729), 622-627;
MACKAY en Dict. Nat. Biog., s.v.; ANDERSON, The Scottish Nation, III (Edimburgo,
1868), 674, 75.
D.O. HUNTER-BLAIR
Transcrito por Thomas M. Barrett
Traducido por Gabriel E. Breña
Dedicado a la pobres almas del purgatorio