(En la Escritura y en el uso Católico)
Neotestamentario Mariam y algunas veces Maria — parece imposible, en
el estado actual del texto, decir que la forma Mariam fue reservada por los
Evangelistas para La Madre De Cristo, y la forma Maria usada para todos los
otros del nombre. La forma Mariam sin duda representa al Hebreo MRYM, el nombre
de la hermana de Moisés y Aarón (Num 12, 1 ss) En I Cro 4, 17,
presumiblemente aparece como el nombre de un hombre, pero la versión
de Los Setenta tiene ton Maron. La etimología del nombre Miriam (MRYM)
es extremadamente dudosa. Se proponen dos raíces: (a) MRH que significa
"rebelarse", respecto a que algunos se han empeñado en derivar
el nombre de la hermana de Moisés a partir de la rebelión en su
contra (Num 12, 1) Pero esto parece muy improbable, dado que su rumor no es
de ninguna manera el único evento, o el principal, que ha quedado registrado
de ella; (b) MRA que significa "ser obesa"; se piensa que, dada la
aprobación de esta modalidad, para la mente Semítica, la esencia
de la belleza, el nombre Miriam pudiera haber significado "bella".
Pero el significado de "señora", que es tan común entre
los Padres de la Iglesia, y el cual es venerado en la Expresión Católica
"Nuestra Señora", es fuertemente apoyado. El Arameo MRA significa
"Señor" como lo vemos en el Maranatá de San Pablo —
Ej. "Ven Señor", o "el Señor está cerca".
Es cierto que el nombre Miriam no tiene aleph en nuestro texto Hebreo; pero
por medio de la palabra usada para "Señor" siempre tiene un
aleph en las inscripciones antiguas (Ej. Aquellos de Zenjirli del siglo octavo,
A.C.), pero en inscripciones posteriores de Palmira el aleph ha desaparecido.
Además, la presencia del yodh muy bien puede deberse a la terminación
mem, que generalmente es el signo de los sustantivos abstractos. La interpretación
"estrella del mar” no tiene fundamento excepto en un sentido ético;
Cornelio à Lapide interpretaría "señora, o maestra,
o guía del mar", el mar siendo éste mundo, del cual Cristo
mismo (Num 24, 17) es la Estrella. La frecuencia con la que ocurre el nombre
en el Nuevo Testamento (cfr. infra) muestra que era el preferido en la época
de Cristo. Una de las esposas de Herodes era la nefasta Mariamn, una Judía;
Flavio Josefo nos da éste nombre en ocasiones como Mariamme, en otras
como Mariame o Mariamne. El valor que se le otorgó al nombre apenas si
se atribuye a la influencia que tuvo su destino en los Judíos (Stanley,
"Iglesia Judía". III, 429); es mucho más probable que
la fama de la hermana de Moisés haya contribuido a éste resultado
— cfr. Miq 6, 4, en donde a Miriam en los mismos pasos que a Moisés
y Aarón; "y envié delante de ti a Moisés, y a Aarón,
y a María." En tiempos cuando hombres como Simeón "buscaban
el Consuelo de Israel", sus mentes se revertirían naturalmente a
los grandes nombres del éxodo. Para ejemplos extra Bíblicos del
nombre en éste momento consulte a Flavio Josefo "Antigüedades",
iv, 6, XVIII, v, 4, y "La Guerra Judía", VI, iv) En la era
Cristiana el nombre siempre ha sido popular; El “Diccionario de Biografías
Cristianas” otorga este nombre a no menos de siete Marías históricamente
famosas. Entre los Católicos es uno de los nombres bautismales más
comunes; y en muchas órdenes religiosas, tanto de hombres como de mujeres,
es práctica común adoptar éste nombre adicional a algún
otro nombre distintivo, al entrar al estado religioso.
Además de los diccionarios Bíblicos y comentarios
ordinarios, véase BARDENHEWER, Der Name Maria in Bibl. Studien
(Freiburg, 1885).
HUGH POPE
Contribución de John Francis MARY Freeman
Dedicado en honor a nuestra Madre Bendita y a María Magdalena.
Traducción: Félix Carrera Franco