(Francés, Dance
Macabre, Alemán, Todtentanz)
La "Danza de la Muerte" era originalmente una especie de
espectáculo semejante a las moralidades inglesas. Se remonta
ala mitad del siglo XIV. Las epidemias tan frecuentes y destructivas
en aquel tiempo, como la Muerte Negra, trajeron antes que la imaginación
popular el asunto de la muerte y su oscilación universal. El
movimiento dramático que se desarrollo llevó a su tratamiento
en la forma dramática. En estas obras la muerte no aparecida
como el destructor, pero si como el mensajero de Dios
que convoca a los hombres al el mundo más allá de la tumba,
una familiar concepción de la Santa Biblia y de los poetas
antiguos. El movimiento de los personajes fue un desarrollo posterior,
puesto que primero la muerte y sus víctimas se movían
de manera lenta y dignificada. Pero la Muerte, actuando el papel de
un mensajero, tomó naturalmente la actitud y movimiento de su
tiempo, es decir los violinistas y otros músicos, y la danza
de la muerte fue el resultado.
El propósito de estas obras era enseñar la verdad acerca
de que todos los hombres deben morir y por consiguiente deben prepararse
para aparecer ante su Juez. La escena de la obra normalmente era el
cementerio o la parte trasera de la iglesia, aunque a veces puede haber
sido la misma iglesia. El espectáculo era abierto por un sermón
acerca de la certeza de la muerte a cargo de un monje. Al cierre del
sermón provenían delante de las sepulturas, normalmente
situada en el cementerio, una serie de figuras cubiertas con la tradicional
máscara de calavera, un traje de lino ajustado, pintado con líneas
amarillentas para parecer un esqueleto. Uno de ellos se dirige a la
víctima, que es invitada a acompañarlo más allá
de la tumba. La primera víctima normalmente era el Papa o el
emperador. La invitación no se considera un favor y varias razones
se dan para rechazarla, pero éstas se encuentran insuficientes
y finalmente la muerte lleva a su víctima lejos. Un segundo mensajero
ase la mano de una nueva víctima, un príncipe o un cardenal,
que son seguidos por otros representando las varias clases sociales,
el número usual era veinticuatro. La obra era seguida por un
segundo sermón reforzando la lección de la representación.
Los rastros más viejos de estas obras se encuentran en Alemania,
pero nosotros tenemos el texto en español para una actuación
dramática similar con fecha anterior al año 1360, "La
Danza General de la Muerte". Nosotros leímos otras representaciones
dramáticas similares: en Bruñes ante el Duque Felipe el
Bueno de Borgoña en 1449; en 1453 a Besançon, y en Francia
en los Cimetière des Inocente cerca de París en 1424.
Estos parecidos espectáculos eran conocidos en Inglaterra nosotros
inferimos que de John Lydgate "La Danza de la Muerte" escrito
en la primera mitad del siglo XV. En Italia además del tradicional
baile de la muerte encontramos espectaculares representaciones de la
muerte como el todo conquistador en la tan llamada "Trionfo
della Morte".Los rastros más tempranos de esta concepción
pueden encontrarse en Dante
y Petrarca. En Florencia (1559) el " triunfo de la muerte
" formó parte de la celebración del carnaval. Podemos
describirlo como sigue: Después de la oscuridad un gran carro,
tapizado de negro y tirado por bueyes, camina a través de las
calles de la ciudad. Al final del eje se veía el Ángel
de la Muerte tocando la trompeta. En el techo del carro estaba una gran
figura de la Muerte llevando una guadaña y rodeada por ataúdes.
Alrededor de los carros se cubrían tumbas que se abrían
siempre que la procesión se detenía. Hombres vestidos
con prendas negras en las cuales estaban pintados cráneos y huesos
venían al frente y, se sentaban en el borde de las tumbas, cantando
lamentos por la brevedad de vida humana. Antes y detrás del carro
aparecían hombres de blanco y negro llevando antorchas y mascaras
de calavera, seguidos por estandartes desplegando los cráneos
y huesos y esqueletos que montan en yeguas huesudas. Mientras marchaban
la compañía entera cantaba el Miserere con las voces temblorosas.
Muestras de la danza dramática de la muerte han sido conservadas
en las Obras de la Pasión de Altsfeld, en la moralidad francesa
titulada "Charité", y en la Obra de la Pasión
de Neumarkt que abre con el triunfo de la Muerte. Mientras se desarrollaba
el arte de la pintura la danza de la muerte en cierto modo se hizo permanente
al ser pintada en las paredes adjuntas a los cementerios, en las sepulturas,
e incluso en las iglesias. Estas representaciones se encuentran en la
mayoría de los países de Europa. Uno de los más
famosos es el " Triunfo de la Muerte " en el cementerio de
Pisa, pintado entre 1450 y 1500. Uno de los cuadros más viejos
de la danza de la muerte mas apropiado esta en el Cemetière des
Inocente en París (1425). Bäumker, en el "Kirchenlexikon"
del Pastor, enumera siete danzas de la muerte francesas que datan del
siglo XV, tres del siglo XVI, tres del siglo XVII, siete de fecha incierta,
cinco en Inglaterra, y cuatro en Italia. Dentro de los límites
del antiguo Imperio Alemán aun existen unas treinta danzas con
rasgos de la muerte esparcidos a lo largo de Alemania, Austria y Suiza.
En muchas representaciones dentro de varias parejas se encuentra un
diálogo en rima entre la Muerte y sus víctimas, iniciando
con la invitación de la muerte y la contestación de su
víctima.
Gravada con el desarrollo de su arte la danza de la muerte se volvió
un tema naturalmente popular para los grabadores. Muchas impresiones
similares fueron producidas por varios artistas alemanes, pero la versión
más famosa es la que el joven Holbein, edito en 1538 por medio
de los hermanos Trechsel de Lyons. Parece estar claro a partir de las
investigaciones de Wornum y Woltmann, de Paul Mantz, de W. J. Linton,
the Rev. G. Davies, C. Dodgson, y otros, que los dibujos fueron indudablemente
el trabajo de Hans Holbein el más joven, quién era residente
de Basilea en el otoño de 1526 antes del tiempo en que los dibujos
se debieron haber producido. Que eran distintos a su estilo y de extraordinario
merito. No hay ninguna evidencia de que Holbein alguna vez cortó
un bloque, y cuando este fue editado se declarara expresamente que el
artista o grabador, quien es ahora generalmente aceptado como Hans Lütszelberger,
uno de los mayores grabadores alemanes, estaba muerto. Pero poco se
conoce de su carrera. Él murió indudablemente antes de
1526. Los diseños parecen haber sido cortados en madera once
años antes de que el libro fuera publicado, y su problema probablemente
se detuvo por causa del estado incierto de opinión religiosa
en Basilea. La serie comprende cuarenta y dos grabados, el tema se expresó
con poder magistralmente dramático, claridad maravillosa, y la
marcada reticencia de las líneas. Técnicamente son tan
perfectos como los tallados en madera pueden ser. Hay en existencia
cinco juegos de prueba impresos, y el libro pequeño paso por
nueve ediciones en Lyons y también fue impreso en Venecia, Hamburgo,
y Basilea. Ha habido muchas reimpresiones y reproducciones de él,
y un facsímil de la primera edición se publicó
en Munich en 1884.
Además de la "Danza de la Muerte" Holbein diseñó
una serie de siglas que consisten en un alfabeto en el cual se encuentra
la trama. De la principal "Danza de la Muerte" de Holbein
han aparecido más de cien ediciones. Desde Holbein este asunto
se ha tratado una y otra vez, sobre todo por los grabadores alemanes.
La más nombrada de las danzas de la muerte recientes es la realizada
por Alfred Rethel, 1848, en que la Muerte se representa como el héroe
de la República Roja. La concepción y la ejecución
de los grabados de Rethel son muy artísticas e impresionantes.
CHARLES G. HERBERMANN & GEORGE CHARLES WILLIAMSON
Transcribed by Rick McCarty
Traducido por Rubén Israel Torres Reza