Un nombre de origen y significado dudoso, usado para designar un antiguo pueblo mencionado a menudo en el Antiguo Testamento. Muchos suponen que es derivado de la palabra emparentada con la Hebrea 'Amîr y que significaría “montañeses”, “hombres de las tierras altas”, pero 'Amîr es “cumbre”, no “montaña”. El nombre es mucho más antiguo que cualquier parte de la Biblia y aún más antiguo que el pueblo Hebreo mismo. El intento, pues, de establecer su significado por el uso Hebreo y la localización de los Amorritas en los tiempos Hebreos solamente puede ser considerado como un esfuerzo mal orientado. Que algunos de los Amorritas, miles de años después de que el nombre comenzara a usarse, moraran en montañas no puede más ser juzgado como una prueba seria de que Amorrita signifique “habitante de las tierras altas”; su significado todavía permanece oscuro. Es digno de hacer notar, sin embargo, que los Amorritas de los tiempos bíblicos y pre-bíblicos se encontraban usualmente en distritos montañosos, aunque los más conocidos son los Amorritas del Valle del Jordán, cuya influencia, sin embargo se extendía a las montañas al este del Jordán.
I.- Alcance
En su aplicación en la Biblia, el nombre tiene un alcance amplio y uno restringido, variando de una manera cuya razón muchas veces no puede ser descubierta. (1) A veces parece emparentado con Cananita y designa todos los habitantes de la Tierra de Canaán antes del advenimiento de Israel. Así el Profeta Amós llama Palestina a la tierra del Amorrita, y la raza de la cual salió Israel fue la Amorrita (Amós 2,9-10); este uso prevalece también en el Génesis 48, 22 y Josué 24;15, 18. Lo mismo puede ser reunido de varios pasajes donde ciertas razas o tribus Cananitas tienen a veces un nombre específico y en otro son clasificados como Amorritas; así, los habitantes de Gabaon son llamados indistintamente Hevitas y Amorritas (Josué 11,19; 2 Samuel 21,2), y los de Jerusalén, tanto Jebusitas o Amorritas (Josué 15,63; 18,28; Jueces 1,21, y Josué 10,5-6 y Ezequiel 16,3). Los Amorritas del Génesis 14,13 son Hethites (Hititas) en el Génesis 23, y los Filisteos son igualmente considerados Amorritas (1Samuel 7,14). Mientras el nombre parece por tanto aplicable a todos los pueblos no israelitas de Canaá, debe destacarse que tiene generalmente una menor extensión que Cananita, y los Amorritas mismos son a veces considerados solamente como una rama de la familia Cananita (Génesis 10,16). (2) Otro uso distingue claramente entre Cananita y Amorrita, ubicándolos en el nivel de tribus habitando en Palestina con varias otras, los Amorritas, cuando se asentaron, habitando las montañas de la Palestina central y sur (Deuteronomio 1,7. 19-27.44; Génesis 14,7. 13; 15, 21; Josué 10,5; Éxodo 3,8, etc.) No hay evidencia de que los Amorritas en ninguna etapa de su historia, ocuparan tierras costeras. (3) Nuevamente, el nombre es aplicado a la raza que moraba en el este del Mar Muerto y el Jordán, desde el Arnon al Monte Hermon, y que se extiende hacia el este hasta Jazer y Hesbon (Números 21,13. 24. 32; Deuteronomio 3,8-9), comprendiendo el territorio de Sebon, Rey de Hesebon, y Og, Rey de Basan (Bashan), los que más tarde constituyeron las posesiones completas de los Hebreos al este del Jordán.
Estas variaciones en el uso bíblico del término Amorrita –designando a todos los antiguos habitantes de Palestina, o solamente una parte o tribu que habitaba en los distritos montañosos del centro y sur, o finalmente, aquellos al este del Jordán– son encontradas a menudo una junto a otra, y no pueden ser fácilmente explicadas; es para remarcar, sin embargo, que su aplicación a todos los habitantes de Palestina generalmente ocurre cuando se trata de cuestiones de ritos idólatras de los antiguos habitantes, o cuando son considerados en conjunto como un pueblo condenado por sus iniquidades a ser suplantado por los Israelitas, casos en los cuales los Amorritas pueden ser tomados como el tipo más apropiado, aunque no son sino parte de la población y en realidad confinados a los distritos implicados por los otros usos del término. El nombre de los Amorritas también perdura en la tradición Hebrea como representativa de estatura gigante y carácter guerrero, y se estila su empleo cuando el escritor está pensando sobre los enemigos en batalla de los antiguos habitantes de Israel (Deuteronomio 2,11-20; 3,11-13), mientras que precisamente la misma población bajo condiciones pacíficas es llamada Cananita. Ha sido observado por los defensores de la teoría documental de que el escritor del documento Elohístico parece usar ambos términos como extensivos. Esta es la explicación usual de las variaciones, y es digna de destacar por la opinión de la historia Amorrita que implica, sin embargo puede ser que el nombre, en lugar de ser primero el nombre de una tribu sureña o Transjordania y extenderse con el tiempo a muchos otros pueblos, sea por el contrario sobreviviente de un antiguo uso para todos los habitantes de Palestina y países limítrofes. Algunos creen, que tan tempranamente como en 3800 a .C ., los Babilonios llamaban a Siria y Palestina la tierra de los Amorritas. Siglos mas tarde (1400 a. C. ), en las tablillas Tel el-Amarna, el nombre es aplicado a un territorio interior al norte y noreste de Palestina; las inscripciones Egipcias usan el término para el mismo territorio, pero lo extienden a los territorios orientales hasta el Orontes. En las inscripciones Asirias del siglo noveno la Palestina septentrional y meridional están incluidas bajo este nombre. El término, entonces, puede que originariamente o desde muy antiguo, haya sido aplicado a todo este territorio, o más probablemente fue primero usado para designar el territorio norte de Palestina y más tarde extendido al sur y al este. Si esos Amorritas del norte, sin embargo, deben ser considerados de una misma raza con los Amorritas de la Biblia no puede saberse, ya que no ha sido derramada ninguna luz aún sobre sus migraciones hacia la Palestina central o sur o más allá del Jordán. Por el momento, esa parte de su historia permanece en la oscuridad, aunque las conjeturas son abundantes.
II. Raza
La estrecha relación de los Amorritas con las razas o tribus usualmente clasificadas como Canaanitas es aseverada en el Génesis 10,15-16, e implícita en numerosos pasajes en que Amorrita es usado en lugar de Canaanita, Jebusita o un nombre afín. Muchos dudan que esas tribus sean originariamente Semíticas, pero su lengua, religión e instituciones son incuestionablemente Semíticas. Los Amorritas son representados por el cuarto hijo de Canaá, hijo de Ham. Sayce trata de conectarlos con una raza Hamítica Nor Africana, los Libios, principalmente debido al fuerte parecido facial que descubre entre ellos en una escultura Egipcia del tiempo de Ramses III. Este parecido no aparece en ningún otro lado y en todo caso debe ser considerado un precario fundamento para tal hipótesis. No han llegado detalles que nos permitan distinguir a los Amorritas de su parentesco, excepto de que parecen haber sido destacables por su estatura, fortaleza y maldad. Habitaban en ciudades amuralladas y eran de espíritu guerrero.
III. Amorritas e Israel
Aunque una raza muy antigua, los Amorritas no han dejado más que una leve marca en la historia en tiempos pre-bíblicos. No eran los habitantes originales de Palestina, aunque el momento y las circunstancias de su advenimiento son desconocidos. Ellos primero aparecen en la Biblia como habitantes de la Palestina meridional, donde son derrotados por Chodorlahomor y sus aliados (Génesis 14,7). Los Israelitas los encuentran en la misma región, donde ellos intentan, contrariando las órdenes divinas, de entrar a la Palestina desde el sur y son repelidos (Números 13 y 14). Alrededor de este período ciertas tribus de Amorritas ganaron posesión de la tierra al este del Jordán; por eso allí los Israelitas cercanos entraron en contacto con los Amorritas y pidieron permiso de Sehon, su rey, para pasar atravesar de sus dominios, prometiendo no dañar y pagar por cualquier cosa que tomaran en su camino. Siendo el pedido rechazado, siguió la guerra. Sehon es derrotado y matado, y los Israelitas toman posesión de su territorio, desde Arnon al Jeboc. Cruzando el Jeboc infligen el mismo destino a Og, Rey de Basan, y su territorio (Números 21, Deuteronomio 2 y 3). Estas tierras atribuidas a las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasses se extendían desde el Arnon hacia el norte hasta el Monte Hermon (Deuteronomio 4,46-49). Cuando Josué había cruzado el Jordán y con la divina ayuda había ganado diversas victorias notables, el miedo cayó sobre los vecinos Amorritas. Los habitantes de Gabaon (Gibeon), una ciudad Amorrita, se rindieron a Josué, quien enfureció a sus hermanos. Ellos fueron consecuentemente atacados y sitiados por una confederación de reyes Amorritas (los cinco reyes de Jerusalén, Hebrón, Jerimoth, Lachis y Eglon), y llamaron a Josué por ayuda. Josué, viniendo en su rescate, puso a la fuga a los Amorritas, los redujo en gran número, capturó y mató a los cinco reyes Amorritas y colgó sus cuerpos sobre árboles hasta la tarde (Josué 10). Fue en esta ocasión que Josué ordenó al mar y a la luna detenerse (para varias opiniones sobre este pasaje, ver Josué). Esta victoria aseguró a Israel la posesión de Palestina. Los Amorritas no fueron expulsados de Palestina ni exterminados. Muchos de ellos se casaron con Hebreos y los contaminaron con sus idolatrías y vicios (Jueces 3; Esdras 9). En tiempo de Salomón, y aún en los de Esdras y Nehemías, ellos todavía se distinguen de sus conquistadores, pero son finalmente mezclados entre la población general de Palestina.
Bibliografía
SAYCE in HAST., Dict. Of the Bible, s. v. Amorrhites and Chanaan ; JASTROW, ibid., V, 72, s. v. Races of the Old Testament ; Jewish Encyclopedia, s. v.; SAYCE, Races of the Old Testament ; LEGENDRE in VIG., Dict. de la Bible .
Escrito por John Francis Fenlon.
Transcripto por WGKofron.
Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi.